• Javier Riaño

¿Alguien me puede explicar por qué necesito una cartera de inversión y cómo se construye? (Parte I)

Nivel: Básico

- Lo siento pero no, dejar todos tus ahorros en la cuenta corriente del banco o en un depósito, no es una buena idea.

Y lo siento, pero tampoco, endeudarse cuatro veces sobre los ahorros que tienes para comprarte una casa, tampoco parece la idea más brillante que hayas tenido (aunque a tus padres les saliera bien...)


Éstas son dos de las típicas situaciones que se suelen dar en las personas de a pie, primero vamos ahorrando como hormiguitas en la cuenta corriente del banco y nunca hacemos nada con ese dinero, o de repente llegamos a un punto en el que hala!!, pasamos de esa posición ultraconservadora a apalancarnos (endeudarnos, hipotecarnos) hasta las cejas a 30 años para comprarnos una casa asumiendo un riesgo y una rigidez en nuestras finanzas domésticas elevadísima.


No pretendo en este post plantear un debate sobre la inversión financiera o inmobiliaria, ambas deberían formar parte del patrimonio que con esfuerzo vayamos consiguiendo construir a lo largo de la vida, pretendo por contra, poner de manifiesto que la situación más habitual entre las personas, es en sí misma, un debate entre el blanco y el negro que es un tanto irracional y además, muy característico en nuestro país pero no tanto fuera de él.


Como sucede casi siempre, la virtud suele estar en un término medio entre ser el mayor de los "amarrateguis" con miles de euros muertos de risa en el banco y estar ahogados y/o atados por una hipoteca que cuando no sobrepasa nuestras posibilidades de pago, sí que por lo menos nos ata a un trabajo, a un barrio, a un banco... y si algo estamos viendo es que el mundo cada vez es más cambiante... y en la que pensábamos que era la casa de nuestros sueños, luego ya no entramos, o el banco que te dejó un paraguas a pleno sol te lo reclama cuando empieza el sirimiri o lo que es peor, el trabajo estable con un jefe agradable cambia de ciudad, de jefe, o desaparece y es ahí, cuando si nos hemos endeudado hasta las cejas lo empezamos a pasar mal de verdad.


Como decía al principio, para mí la solución es una situación intermedia en la que cuanto antes podamos, empecemos a ahorrar porque es una necesidad como alimentarse de forma saludable o hacer deporte. Y cuanto antes podamos, pongamos esos ahorros a trabajar (invertir) para que crezcan con el paso de los años porque la inflación juega en nuestra contra. Para que cuanto antes, podamos acometer los objetivos financieros que nos hayamos planteado seriamente (comprarnos una casa con parte de los ahorros y una pequeña hipoteca, enviar a nuestros hijos a la universidad, cambiarnos de coche o disfrutar tranquilamente de una buena jubilación). Es decir, un planteamiento financiero-vital serio y riguroso pasa por ser una hormiga disciplinada y ahorrar e invertir con cabeza y conocimientos y no dejar el dinero en una cuenta perdiendo valor año a año porque el coste de la vida sube, y si éstos conocimientos, por el motivo que sea, no se tienen, hoy en día no hay excusa, existen infinidad de formas y empresas para adquirirlos o para buscar asesoramiento.


Dicho todo esto a modo de breve resumen de por qué necesitamos poner nuestros ahorros a trabajar, y habiendo visto en otras entradas qué son los fondos de inversión, sus clases, las diferencias entre la renta fija y la variable, vamos al turrón, que no es otro que CÓMO PUÑETAS SE CREA UNA CARTERA DE INVERSIÓN, ¿POR DÓNDE SE EMPIEZA?


Determinar cuál es mi horizonte de inversión y qué se puede esperar de manera razonable

Es lo primero que yo haría, determinar a qué plazo voy a invertir la parte de los ahorros en la que estoy pensando. Y aquí viene una de las primeras cuestiones básicas, nos hemos o nos han acostumbrado a plantearnos el ahorro como un todo, a etiquetarnos en un perfil de riesgo de más conservador a más agresivo como si todos nuestros ahorros fueran a responder de golpe ante una necesidad cuando la realidad de las personas suele ser algo más compleja. No es lo mismo el dinero que tengo en la cuenta para poder disfrutar de unas vacaciones dentro de unos meses que el dinero que voy ahorrando para que mi hijo que tiene 2 años pueda ir a la universidad dentro de 16. Y obligarme a definirme en un único perfil de riesgo es absurdo aunque a los bancos les parezca una gran idea.


Lo correcto sería definir los diferentes objetivos financieros que queremos cumplir, y en la medida de lo posible, establecer el plazo en el que deberíamos conseguirlos. En el caso que os planteaba es bien sencillo, en otros casos no lo tendremos tan claro, pero siempre podremos hacer una aproximación y ante la duda, es mejor tirar por lo alto. ¿Por qué es tan importante determinar el horizonte? Porque determinará las fluctuaciones en nuestros ahorros que podremos asumir. Y el premio de esas fluctuaciones es la rentabilidad futura. Si no quiero asumir ninguna fluctuación porque el horizonte es muy corto, unos meses o menos de dos años, no podré invertir más que en la cuenta corriente o en algún depósito o instrumento de Renta Fija a ese plazo. Dormiremos muy tranquilos pero la rentabilidad que obtendremos será prácticamente nula o incluso negativa porque los tipos de interés a día de hoy están por debajo del 0%.


Por contra, si estoy dispuesto a asumir mayores fluctuaciones porque mi horizonte es muy lejano (universidad de mi hijo dentro de 16 años) mi expectativa de rentabilidad también será lo más alta posible.


¿Cuánto se puede esperar ganar con una inversión financiera a largo plazo de manera razonable? Lo explicaba perfectamente mi colega Carmen Fernández el otro día en su post Lo que el tiempo No se llevó en Conversaciones con las gestoras y del cual tomo prestado el siguiente gráfico.

Este gráfico me gusta mucho porque refleja muy bien cómo se han comportado desde hace 200 años las distintas clases de activo en las que podemos invertir corregidas por la inflación. Como se ve, dejar el dinero en efectivo en el banco es la peor idea, ya que la inflación hace que con ese dinero cada vez seamos capaces de comprar menos cosas, eso sí, para inversiones u horizontes de muy corto plazo en el que no se pueden asumir fluctuaciones es lo más conveniente.

En el lado opuesto, están las acciones, la Renta Variable, ser socio de diferentes empresas. La rentabilidad media es cercana al 7% anual, que puede no parecer mucho pero cuando lo vas acumulando en el tiempo es una barbaridad. ¿Cuál es la pega de la Renta Variable? Que se mueve dos barbaridades. El gráfico está en escala logarítimica, que básicamente hace que podamos verlo todo en un único gráfico, pero fijaros que en el eje de las Y, los saltos de 10 a 100 y de 100 a 1000 ocupan el mismo espacio cuando uno es diez veces mayor que el otro. Con lo que esas pequeñas fluctuaciones de la línea azul son en realidad unos vaivenes de agárrate que hay curvas.

Los vaivenes son una faena porque aparte de quitarnos el sueño si vemos que nuestros ahorros caen de precio un 30% como pasó en marzo, suelen coincidir con momentos en los que es posible que necesitemos disponer de los ahorros y no hay nada peor que tener que vender forzadamente en pérdidas por no haber definido bien el horizonte financiero. Si vas a invertir solo en Renta Variable tiene que ser porque tienes estómago para aguantarlo y porque realmente puedes soportar grandes fluctuaciones porque quedan muchos años para disponer de ese dinero. Volviendo a los ahorros de mi hijo, me encantaría que cada año subieran ese 7% y mucho más pero ¿qué pasó cuando los vi caer en marzo un 30%? NADA, me da prácticamente lo mismo porque es un dinero que no lo voy a tocar, de hecho me da lo mismo que cayera un 30 o subiera un 30, hasta dentro de 16 años no me preocuparé. Bueno, cuando se vaya acercando ese plazo tendré que ir reduciendo el riesgo pero hasta entonces, sinceramente...¿qué más me da? Si el premio por aguantar esas fluctuaciones es mayor rentabilidad y tengo tiempo, estoy dispuesto a asumirlo.


¿Y qué hay de las situaciones intermedias en las que ni necesito el dinero en 6 meses pero tampoco tengo 16 años para gastármelo? Pues soluciones intermedias, combinaciones de pesos entre Efectivo, Renta Fija y Variable que den como resultado carteras que se muevan lo que podemos soportar y obtengan la mayor rentabilidad posible.


Me iba a poner ahora a hablar de desviaciones típicas, y grados de confianza, pero es la 1 de la mañana, hoy ha sido un día intenso porque hemos estrenado imagen corporativa en IronIA Fintech y estoy cansado. Lo vemos mañana...