• Jose A. Esteban

El parasitrón Agile. Los principios 5-7 de 12.

Siguiendo con nuestro elemento, el parasitrón agile, continuaremos ilustrando cómo este entiende los principios Agile y cómo esta comprensión garantiza que nunca obtendremos los beneficios de estas metodologías.


Principio nr. 5 - Los proyectos se desarrollan en torno a individuos motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo.


Hay muchos verbos importantes en este principio agile: motivar, dar y confiar.


Motivar. El parasitrón entiende la motivación bajo la máxima de las consecuencias, "haz esto o sino", "termina el trabajo porque sino no", y esas consecuencias se trasforman en la amenaza continua "tu no sabes quién soy yo cuando me enfado". Este método de motivación ha sido muy utilizado a lo largo de la historia y ha producido grandes beneficios. Podríamos decir que sin la motivación de un látigo quizá no se hubiesen construido las pirámides, lo que ocurre es que la sociedad actual ya no permite el látigo físico y el parasitrón lo sustituye por el látigo "psicológico".


Dar. El parasitrón agile no entiende que él trabaja para el equipo y no el equipo para él. Que su trabajo es traer las ideas, los retos, la ilusión y la energía para conseguir motivar al equipo en lugar de recibir y malgastar la energía del equipo. Un ejemplo de petición parasitrónica sería: Por favor, hacedme un powerpoint para presentarlo. Pero bien, que se entienda. Vamos a reunirnos para preparar la reunión de preparación de la presentación y antes vamos a tener una reunión para ver, en un grupo más reducido, los distintos aspectos de la preparación de la reunión preparatoria de la preparación de la presentación.

¿Quién necesita todo esto? ¿el parasitrón o el equipo? El parasitrón se caracteriza por no realizar ningún esfuerzo por si solo, siempre es preferible que alguien me explique, que me hagan un informe, una presentación, una documentación; ojo que no es para que el parasitrón la lea, es para que se la pueda pasar a otros y parezca que ha aportado algo. Además a esta forma de trabajo lo llama colaboración, ya que permite que el equipo colabore en proporcionarle la ilusión de conocimiento del que él carece. Porque, no se puede saber de todo y por eso es mejor no saber de nada. Como vemos en la ilustración, el parasitrón nos hace participar de una forma diferente.



Confiar. "Confío en todo el mundo pero desconfío del demonio que llevan dentro." esta frase, de Italian Job, resume el dilema que todos tenemos. Confiar en alguien no es esperar que haga las mismas cosas que tú y como tú lo harías. Confiar es creer que, lo que hacen los demás y como lo hacen, proporciona el mismo resultado. El parasitrón es capaz de evaluar, juzgar y determinar cómo trabajan los demás con total lujo de detalles sin conocimiento alguno. Porque, y suelen ser palabras textuales, "yo soy muy bueno", "yo he trabajado en la masa (que es como la Nasa pero haciendo pan y no viajes espaciales)", "en mi anterior empresa (aseguradora, banco, o kiosco de la esquina) se hacia así", o la mejor de todas "estos siempre es así, todo el mundo lo sabe". Esto solo demuestra la incapacidad del parasitrón para entender formas, maneras o ideas distintas a la suya. El parasitrón no confía en nadie, su falta de conocimiento y su apatía para obtenerlo, produce que solo repita las mismas cosas de la misma forma y así obtiene su confianza.


Principio nr. 6 - El método más eficiente y efectivo de comunicar información al equipo de desarrollo y entre sus miembros es la conversación cara a cara.

La palabra clave es conversación y no reunión, la definición de la RAE para conversación es "Acción y efecto de hablar familiarmente una o varias personas con otra u otras." Pero para hablar familiarmente, tienes que tener familiaridad sobre el tema del que se habla y para ello se necesita conocimiento. El parasitrón carece de conocimiento real, disfraza su ignorancia con la verborrea de términos que aparenten ese conocimiento, pero suele ser solo eso, verborrea. Las conversaciones se convierten en eternas y repetidas reuniones donde el nivel de conversación es el mismo que en cualquier programa del corazón, es decir, se conversa de lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor, lo apropiado e inapropiado. Nada que evidencie ese desconocimiento y nada que evidencie que nadie sabe en realidad de lo que se está hablando. Por cierto "cara a cara" todo es mucho más evidente, esto se debe a que la luz viaja más rápido que el sonido y alguien te puede parecer brillante hasta que le escuchas conversar. En el mundo tecnológico cuántos CIOs parasitrones hablan de Cloud sin haber entrado en su vida a una consola de gestión de una plataforma. Si alguno pensáis que no es necesario, me imagino que seréis voluntarios para ser operados a corazón abierto en una operación diseñada por alguien que jamás ha estado en un quirófano. Ánimo, ¿qué puede salir mal?


Principio nr. 7 - El software funcionando es la medida principal de progreso.

Aquí volvemos a las palabras clave, funcionando, dentro de los parasitrones agile, el parasitrón desarrollador agile siempre te mostrará la funcionalidad en su propia máquina que es donde el software funciona. El único problema que suele tener este planteamiento es que SOLO funciona en su máquina, sus frases preferidas son: "pues, a mí me funciona", "yo lo he probado y a mí me va bien". Todas estas frases ponen de manifiesto que el parasitrón no tiene el concepto de responsabilidad claro. El primer principio decía "software con valor", ¿Qué valor tiene que a ti te funcione? ¿Qué valor tiene que funcione en tu máquina? Si eres responsable y digno de confianza, entenderás que estas excusas son solo una forma de poner de manifiesto que no tiene una forma de solucionar el problema, pero como todos tenemos tendencias parasitrónicas nos parece mejor decir estas cosas que asumir que necesitamos ayuda, no sea que no seamos tan buenos.


A veces podemos convertir nuestros errores en funcionalidad pero no siempre la funcionalidad es software con valor.