• Jose A. Esteban

El parasitrón y los OKR


La metodología OKR se está popularizando, OKR es el acrónimo de Objetives and Key Result, es decir, objetivos y resultados clave. En el ámbito de la empresa esta metodología persigue que los empleados tengan objetivos comunes y que estos se puedan medir, pero medir cuantitativamente, o sea con números que determinen el resultado. Hasta aquí no parece que exista nada muy novedoso y ciertamente en el mensaje no, pero en la forma sí.


¿Cómo afronta el parasitrón la adopción de esta u otras metodologías?


¿Por qué adoptarla? Los parasitrones siguen el que he denominado silogismo del éxito evidente. Esta metodología la popularizo Google, Google es una empresa de éxito, luego si yo la sigo tendré éxito. Este silogismo también llamado "copio al que tiene éxito a ver si se me pega algo", lo podemos aplicar a todos los aspectos de la vida; hoy me he puesto la misma camisa de Brad Pitt verás como ligo; esta claro que el éxito de Brad Pitt está en su camisa, así que ¡adelante! el resto es accesorio. Da igual qué tipo de organización tenga, ni creo que influya para nada que en mi organización no encuentre a nadie que pudiese trabajar en Google, el éxito es la metodología en sí.


¿Cómo la adopto? Lo primero y más importante que debemos entender es que para el parasitrón el objetivo es la metodología, no el resultado y que por supuesto no está dispuesto a adquirir ningún conocimiento nuevo para comprender dicha metodología. Conclusión, llamar a una consultora parasitrónica que le diga todo lo que hay que cambiar en la compañía para implantar esta metodología, no para tener éxito si no porla metodología en sí.

Pues bien, esto es lo que intenta cambiar OKR, que dentro de la compañía no existan objetivos de un equipo, persona, departamento que no sean comunes al resto y que no se puedan medir. Así que, paradójicamente, el parasitrón es capaz de implantar OKR sin emplear OKR.


Y es que tener objetivos no es tan sencillo como parece. En el ámbito militar un objetivo es un punto o zona que se pretende alcanzar como resultado de una acción militar. Esto es sencillo ya que llegar a un sitio es perfectamente medible. Podríamos transferir la definición a una empresa sustituyendo "acción militar" por "acción empresarial".

Pero ¿qué es un Punto o zona para una empresa? Recordemos la definición de empresa "Unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos" luego un punto o zona debería estar relacionado con esos "fines lucrativos". En resumen, un objetivo debería ser "cuanto queremos ganar" y conste que he utilizado deliberadamente la palabra "ganar", ya que en el mundo parasitrón ese concepto desaparece para comenzar a hablar de: incremento de ingresos, reducción de gasto, optimización de procesos, ahorro futuro... y los relacionados con el marketing digital que son mis favoritos: "somos la empresa líder en CPC y estamos mejorando en CPA".


Ya, muy bien, y en "dinerito" ¿cuánto queda en la caja después de pagar a todo el mundo? Digamos por ejemplo que nos quedan -500 o +100. En cualquier caso el resto de KPIs (Key Performance Indicators) me sobran a no ser que el equipo de marketing esté dispuesto a cobrar en CPC y CPA.


Y esto es otro cambio de los OKR, medir los Key Results. Es decir, aquellos resultados que son clave para el objetivo común y eso no es tan fácil porque un director de marketing no parasitrón debe encontrar la relación matemática entre el CPC (coste por click) personas que llegan a la página y los clientes que dejan beneficio a la empresa. Todo ello con el "adquisition" , "attribution" y "customer journey" que deseen. Pero el territorio de los PKI que esconden la realidad, no es patrimonio de marketing, el EBITDA positivo con un EBIT negativo en un flujo de caja constante con un apalancamiento reducido, es otra verborrea que a veces esconde la palabra mágica "profit", que a mi me gusta llamar "dinerito que queda en la caja".


En resumen lo que intenta evitar los OKR lo describe perfectamente Ken Miles (Christian Bale) cuando en la escena del bar de la película Le Mans 66, intenta explicar a Carroll Shelby (Matt Damon) que en una empresa como la Ford el objetivo de ganar las 24 horas de Le Mans fracasará, porque hay un montón de jefes preocupados de lo que pensará su jefe, que se preocupa de lo que pensará su jefe superior y este de lo que pensará el suyo, y todos ellos tienen como único objetivo agradar a su jefe y ese no es un objetivo que proporcione ningún éxito.


Por eso en nuestros universo parasitrón se utilizan las metodologías como objetivo y no como medio; un buen parasitrón debe conocer el nombre de la metodología, jurar que la utiliza desde siempre, nombrar qué empresas la utilizan (Nota.- Cuanto más éxito tenga la empresa mencionada mejor) y proclamar a todo el mundo que eso es lo que deben hacer. Eso sí, por favor, que nunca especifique que es "eso" para finalmente contratar a una consultora que le diga, por Dios, que es "eso" para intentar hacer justamente lo contrario, no sea que por casualidad tengan éxito.


Recordemos uno de los principios del parasitrón:

"El éxito nos persigue pero nosotros somos más rápidos"


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