• Carmen Fernández / Equam Capital

Lo que el tiempo NO se llevó

No, no me he equivocado con el título de ninguna película ni vengo a contarte otra. En anteriores entradas donde te avisábamos de que no dejaras que te la colasen a la hora de elegir una u otra clase de un fondo, se planteó la idea de lo que supone una pequeña cantidad de dinero (o porcentaje en el caso de la comisión) en el tiempo.

Cuando hablamos de invertir nuestros ahorros, lo primero que tenemos que pensar es que no sea un dinero que pudiéramos necesitar, pues si la cosa se pusiera fea y tuviéramos que recurrir a estos ahorros, podemos encontrarnos en una situación complicada de mercado e incluso poder tener menos de lo invertido (¿Qué te hace pensar que si el mercado va mal o hay una crisis tu: 1_no vas a necesitar ese dinero 2_tendrás más de lo invertido? No seamos ilusos…)

A lo largo de mi carrera profesional he conocido casos de personas que deciden invertir pensando que se trata de algo así como una lotería, invertimos hoy y se revaloriza un 200% mañana… Creedme si os digo que a ninguna le fue bien. Siento romperos la ilusión, pero como decía antes, sin tiempo, la posibilidad de que eso ocurra tiende a 0.

Como una imagen vale más que mil palabras, os desvelo por qué el tiempo es tan importante observando este gráfico:



Siegel usó esta serie temporal para mostrarnos la evolución de un dólar invertido en diferentes activos, a lo largo de 200 años.

¿Cuál ha sido el dólar menos rentable? Pues sí, aquel que guardamos bajo el colchón, esa expresión tan típica y que tanta seguridad parece transmitir. Hace 200 años podíamos comprar muchas más cosas con un dólar de las que podemos comprar hoy en día, es decir habríamos perdido poder adquisitivo a consecuencia de la inflación, que es una subida generalizada y mantenida de los precios en el tiempo, la cual se genera por el desarrollo que se produce en la economía.

Imagino que siguiendo la lógica “conservadora” habréis tenido también la brillante (nunca mejor traída) idea de comprar oro, porque parece que aunque pase el tiempo no pierde valor… echad un vistazo a la gráfica y decirme que ha pasado…¡Exacto! Tampoco es solución al problema de ganar dinero con nuestros ahorros, aunque en este caso después de 200 años parece “valer lo mismo”.

Si de verdad queremos que ese euro trabaje solito por conseguir valer cada día un poco más, ya veis que la mejor opción que tenemos es invertirlo en acciones. Ese euro ha sido el ganador de la carrera de la rentabilidad y el secreto reside en dos factores,

El primero consiste en seleccionar una buena compañía donde invertir nuestro dinero. Debemos buscar un negocio que creamos que tiene una posibilidad muy alta de sobrevivir y hacerlo bien en el futuro (esto es complicado de encontrar, pero en próximas publicaciones hablaremos sobre como buscar buenos negocios y porqué lo son)


El segundo y clave para el resultado… el paso del tiempo y el efecto multiplicador del interés compuesto. Aquí acabo de revelaros el secreto de la coca-cola, que es ni más ni menos que:

vuestro euro de hoy, serán 3 euros en unos años y entonces tendréis 4 euros para producir mayor rentabilidad, teniendo 10 euros en un periodo razonable (y que estos 10 generarán 7 más y ya tendremos 17 y así sucesivamente)


Conclusión: si no somos expertos inversores y queremos que nuestro dinero trabaje lo más eficientemente por lograr el objetivo marcado, la solución radica en buscar un fondo de inversión (¡entre los 6500 de Ironía, alguno nos encajará seguro!) donde especialistas gestores se encarguen de encontrar esas buenas compañías, consistiendo nuestra labor únicamente en tener un poco de paciencia, para dejar que esos ahorros trabajen por valer mucho más en unos años. ¿Sencillo no? Eso parece, pero muchas veces no lo es tanto, porque las emociones pueden jugarnos malas pasadas… pero creo que eso es materia de otro post donde explicar nuestro comportamiento ¿irracional? en situaciones de estrés, neurociencia al servicio de la economía.

¡Nos leemos pronto! Si tenéis dudas, dejadlas en los comentarios y trataremos de resolverlas.