• Javier Riaño

¿Qué puñetas son las clases de los fondos y por qué nadie me lo ha explicado?

Actualizado: may 22

Nivel: Básico


Comentábamos la semana pasada que los fondos de inversión son una excelente idea para todos aquellos que tenemos unos ahorrillos y queremos hacerlos crecer en el tiempo. Y destacábamos como principales virtudes, la existencia de un gestor profesional, la seguridad, la excelente fiscalidad y la inmensa oferta.


Sin embargo, si hemos tenido suerte, alguna vez habremos escuchado que los fondos de inversión son una castaña y si no la hemos tenido, nos habrán endosado algún fondo en una sucursal bancaria y lo habremos experimentado en nuestras propias carnes... . Para entender porqué ocurre esto hay que comprender primero cómo funciona la industria de fondos en España o lo que es lo mismo entender que ésta, está mal parida desde el inicio.


¿Cómo funciona la industria de fondos?


Supongo que como pasa en cada casa, cada cual tiene sus miserias y no iba a ser precisamente la industria financiera, quien estuviera libre de pecado. Vaya por delante que además en esto de pecar, los inversores llevamos lo nuestro por creernos más listos que el vecino, no querer pagar por nada o pensar que el sueldo del de enfrente crece en los árboles. Pero "por detrás", la industria financiera española ha montado un sistema que tiene tela marinera. Vayamos poco a poco...


Veíamos el otro día que el gestor profesional que ha de velar por que nuestros ahorros crezcan invirtiendo en unos activos financieros u otros es una sociedad que cobra por ello, lo cual es lógico. Pero planteábamos al final que también sería interesante que en esa sociedad gestora no hubiera conflictos de interés y que al menos parte de su retribución estuviera ligada al comportamiento del fondo y que incluso como una muestra más del compromiso, una parte de los ahorros de esa sociedad o de esos gestores estuviera invertido en los propios fondos que ellos gestionan.


Cuando empecé en este mundo de seleccionar fondos, me gustaba pensar en los gestores como auténticos gurús de las finanzas, apasionados por su trabajo y comprometidos al máximo en gestionar y cuidar un dinero que no es suyo ¡qué responsabilidad! Por suerte, casi 20 años después puedo decir que conozco muchísimos gestores de este perfil a los que confío mis ahorros día a día, pero también reconozco, que hay muchos a los que no les dejaría cuidar ni la merienda de mi hijo porque seguro que se la comen.


En aquella época yo era un veinteañero con granos y más pelo fácilmente impresionable. Ver la inmensa oferta de fondos que gestionaban los principales grupos bancarios del país me hacía sentir poca cosa a pesar de haber sido un buen estudiante con la licenciatura recién estrenada. Me planteaba cómo era posible que en cada una de las entidades hubiera tanto talento gestionando fondos de renta variable, no solo española, que lo veía lógico, sino además, estadounidense, japonesa, brasileña, china, renta fija emergente de países asiáticos, y así un larguísimo etc. hasta abarcar cualquier combinación de activo financiero y país que a uno se le pudiera ocurrir.


Sin ánimo de desconfiar, simplemente porque me pagaban por ello, me puse a analizar si todos esos fondos aportaban valor o no respecto del índice que trataban de batir ya que es la forma de medir si un fondo lo hace bien o no, medirse contra algo con lo que uno mismo ha decidido y contra el resto de gente que hace lo mismo que tú. Y fue entonces, creo recordar, cuando me caí del guindo. Pude comprobar cómo la inmensa mayoría de fondos de los bancos nacionales eran peores no solo que la competencia, sino que por norma no eran capaces de mejorar los resultados de sus índices de referencia de forma consistente. Por el contrario, las comisiones de gestión que cobraban muchos de estos fondos eran sensiblemente superiores a la de muchos otros de gestoras internacionales. Es decir, cobraban más por hacerlo peor.


Llegados a este punto, uno podría pensar:

- Pues vale, que ellos hagan lo que quieran, la gente no comprará sus fondos.

Y entonces es cuando yo le tiro del guindo,

- ¿quién vende fondos de inversión en España? El 99% se distribuyen a través de los bancos.

- ¿Y esos bancos no me pueden ofrecer fondos de esas gestoras tan buenas que comentas que existen?

- ¿Y por qué lo iban a hacer?

- Porque yo como cliente se lo pido.

- Ya, pero te están ofreciendo una oferta muy amplia, tienen de todo, poco bueno, pero de todo, y es que para el banco es más rentable venderte el fondo que ellos gestionan. Es muy caro y quizás por eso sea peor, pero para ti es difícil compararlo y te van a convencer que el suyo es mejor. Además te fías de la persona del banco, parece seria.

- Bueno, pero yo voy a insistir en que quiero comprar el fondo que mejor lo haya hecho en muchos periodos y no siendo muy arriesgado y todo lo que me digas que es necesario para juzgar si un fondo es bueno o no.


Vale, pues 10 años después, se consigue que las entidades nacionales comiencen a distribuir, a regañadientes, pero a distribuir al fin y al cabo, fondos gestionados por otras entidades especializadas. Y es al mismo tiempo cuando surge lo que nos motivaba a escribir este artículo: LAS CLASES DE LOS FONDOS DE INVERSIÓN


Sigamos con nuestra conversación:

- Si los bancos me vendían un producto que era suyo, cobraban la comisión de gestión que tenía ese fondo (supongamos que era el 2%). Si ahora me venden, tras dar mucho la matraca, un fondo que no gestionan ellos ¿dónde ganan dinero?

- Pues es tan curioso como desconocido por la mayoría. Básicamente el banco le dice a la gestora extranjera que si quiere vender su fondo, llamémosle Cucumber Fund A (que tiene solo una comisión del 1%), a través de ese banco tiene que crear una "especie" de fondo nuevo, que sea exactamente igual que el anterior y cuya única diferencia sea la comisión de gestión, el 2% en lugar del 1%. Y ese fondo nuevo se llamará Cucumber Fund B.

- ¿Pero qué más le da al banco cómo se llame el fondo y por qué quiere que la gestora del Cucumber cobre más?

- Fácil. Porque le va a decir a la gestora extranjera que la diferencia entre el 1% anterior que es lo que cobraba el Cucumber Fund A y el 2% nuevo del Cucumber Fund B, se lo queda el banco por dejarte comprar ese fondo.

- ¿Me estás diciendo que la gestora le tiene que pagar por detrás al banco por dejarme comprar su fondo?

- Sí, y solo si le paga te dejará comprar ese fondo, y lo que es más, acabas de aprender lo que son las clases. Son fondos exactamente iguales entre sí y cuya única diferencia es la comisión de gestión que se reparte entre el verdadero gestor del fondo y el que te lo vende (comercializador). Como puedes imaginar esto es muy importante porque en función de lo que paguen te ofrecerá unos productos antes que otros y muchos ni te los ofrecerá.

- ¿Y no hay nadie que me pueda vender el Cucumber Fund A o cualquier otro fondo en su versión o clase más barata y además tenga disponibles todos los fondos que se pueden comprar en España?

- Sí, y se llama IRONIA FINTECH



Nota de autor: Por mantener un carácter divulgativo hemos simplificado al máximo consideraciones técnicas, entre otras, que las clases de acciones de los fondos también responden a diferentes divisas, políticas de reparto o acumulación de dividendos, etc. Y hemos generalizado con el fin de ilustrar una práctica extendida en España sin querer personalizar en ninguna entidad en concreto.